Año de Plata

Juan de Dios Martínez

La noche del 20 agosto de 2016, la Región de Murcia rompió a un largo maleficio sin premio en unos Juegos Olímpicos. La medalla de plata conseguida por Laura Gil puso fin a una sequía injusta, de casi un cuarto de siglo, en el que muchos y buenos deportistas de esta tierra se volvieron de vacío del Olimpo deportivo. La jugadora de la Selección Española de Baloncesto igualó el techo de los Juegos con el metal alcanzado por Antonio Peñalver en Barcelona 92 y, por consiguiente, firmó el hito más importante del año para el Deporte murciano. Por eso preside la portada de este Anuario y encabeza los galardones de los Premios al Mérito Deportivo. La proyección de Laura en los últimos años, dentro de su aún temprana juventud, es vertiginosa. Plagada de éxitos y retos cada vez más elevados y tenemos la esperanza de que acumulará muchos más. Nuestra felicitación viene impregnada de orgullo por su éxito.

En contraste, Alejandro Valverde y Miguel Ángel López no tuvieron la fortuna necesaria en la cita de Río. El atleta tuvo un mal día justo cuando no podía tenerlo, porque el resto del año se encumbró a todos los podios que disputó. Un contratiempo doloroso que no enturbia su palmarés ni sus expectativas futuras. Un caso análogo a Alejandro Valverde, quien brilló en las principales competiciones internacionales pero vio frustrada su última cita olímpica. En la que no estuvo José Joaquín Rojas, a pesar de repetir triunfo en el campeonato de España. El ciezano ha dado un paso muy importante en su carrera, como su paisano Rubén Fernández, aunque ambos se han visto perjudicados por graves caídas en el tramo final de la temporada.

En Río hubo siete murcianos, en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Además de los tres citados, el entrenador José Antonio Carrillo; y el doctor Francisco Esparza, el jefe de equipo de hockey hierba femenino Raúl Gómez y la triatleta Mabel Gallardo, quien ejerció como guía de una deportista invidente. Bravo por todos ellos.

En el ámbito colectivo, debemos destacar un año más la labor de la UCAM, la Universidad del Deporte. En esta ocasión por partida doble, pues al éxito de sus equipos profesionales o patrocinados, hay que añadir el universitario y su enorme apoyo a los deportistas olímpicos. Gracias a las becas de la Católica, muchos atletas españoles han podido preparar, disputar y triunfar en los Juegos de Río. El propio COE lo ha reconocido de manera pública. El beneficio que aporta esta institución privada al deporte olímpico, con la única financiación que sus propios beneficios, es innegable y ha posibilitado el sostenimiento de una generación de deportistas de élite cuando las arcas públicas han flaqueado. En el ámbito regional, su impulso económico ha motivado una pequeña edad de oro gracias a sus éxitos en fútbol y baloncesto. Ha conseguido devolver el fútbol profesional a esta ciudad y región, mientras que en baloncesto ha conseguido romper la barrera de la competición europea, hasta ahora coto privado de ElPozo Murcia.

El compromiso de la UCAM se verá beneficiado por la gran noticia que ha emanado de las instituciones en este año convulso desde el punto de vista político. La nueva ley de mecenazgo va a incentivar las inversiones en el deporte con importantes ventajas fiscales. Un gran paso para que todas las empresas que apuestan por el desarrollo de esta actividad puedan revertir el beneficio que aportan a la sociedad. También ElPozo lo hará. Este club ha destacado este 2016 no sólo por los títulos, que suelen adornar sus estanterías, sino por la denominada responsabilidad social corporativa. Es decir, por su buen hacer en el desempeño del club en toda su estructura. A diferencia de otros clubes deportivos, en los que sólo existe o se preocupan del primer equipo, en el club murciano se ha construido un andamiaje piramidal que ya asoma en la élite. Mientras que Inter, por ejemplo, sólo se preocupa de sus talonarios para buscar títulos, los charcuteros instruyen a los niños de todas las categorías para formar y forjar campeones. Eso ha posibilitado que su filial dominara la competición de plata y varios jugadores ya estén en el primer equipo. Un ejemplo de RSC deportiva. No es de extrañar, por tanto, que Alex Yepes haya obtenido el reconocimiento individual más alto del año. El ciezano ha saboreado las mieles del triunfo en su equipo y con la Selección Española. La mejor Marca Murcia, como el compañero Vicente L. Cánovas destacaba en la página web de la Asociación de la Prensa Deportiva murciana.

El interés por la investigación se seña de identidad de la Facultad de Ciencias del Deporte de San Javier. Su entusiasmo por la formación y desarrollo del Deporte también han sido memorables en estos meses. Arturo Díaz, al frente de un claustro de profesores altamente cualificado, junto a un nutrido grupo de profesionales, les permiten alargar el paso de la innovación. Intento en el que colaboran de manera fehaciente las federaciones deportivas, ahora registradas en una misma marca, para poder impulsar objetivos comunes. Un objetivo social compartido con el Ayuntamiento de Murcia en su Fiesta del Deporte. Miles de personas se concentraron para participar en una actividad que trasciende lo deportivo a la vertebración social.

Otros nombres propios nos han hecho vibrar, como Juan Carlos Guillamón al timón del regreso a la élite del futsal cartagenero. O la yeclana Eva Navarro, al frente de un porvenir adelantado. Pero si hay uno que nos ha tocado el corazón es el de Encarna Hernández, una lorquina de 99 años que emigró siendo niña a Barcelona y se convirtió en una de las pioneras del baloncesto femenino en nuestro país. Un precioso documental autobiográfico de la directora Raquel Barrera nos ha mostrado su vida, su pasión por el deporte y por sus raíces.

Por contra, éste ha sido un año triste por el adiós a tres compañeros de profesión: José Francisco Pérez Sánchez, Antonio González Barnés y Javier Orive. Ejemplos de profesionalidad y amor al periodismo deportivo, nos han dejado un gran vacío. Huérfanos de sus narraciones y opiniones y, sobre todo, del cariño con el que siempre les recordaremos. Porque su trabajo es su legado y el camino de referencia para las nuevas generaciones. Descansen en paz.

Al margen del deporte profesional, de los éxitos, es destacable el incremento de la actividad deportiva entre los murcianos. Cada vez hay más gente que lo practica. Hay una afición efervescente por correr. Miles de ‘runners’, como se les llama ahora, que han forzado la organización de decenas de pruebas cada fin de semana por toda la geografía regional. Como son muchos los que se lanzan con la bici por las montañas murcianas, en las pistas de atletismo, en las canchas de fútbol sala o baloncesto, o simplemente para andar durante horas. Ellos son el mejor motivo para hacer memoria cada año en este Anuario. Nuestra felicitación al Colegio de Periodistas y en especial a su decano, Juan Antonio de Heras, por el respaldo indispensable para hacerlo posible. El periodismo murciano se identifica así con su doble compromiso de información y servicio a la sociedad murciana.

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