UCAM Murcia CF se muestra más efectivo ante un buen Yeclano Deportivo (3-1)

DAVID SORIA HERNÁNDEZ

Hace menos de un año el Yeclano jugaba en El Mayayo, ante el UCAM B, para decir adiós a Tercera. Ahora visitaba La Condomina con la permanencia virtual en Segunda B desde febrero. Un equipo histórico en el campo con más historia de la Región. Y los de Sandroni fueron dignos de su logro, pero el UCAM también defendió sus virtudes. Un gran equipo frente a individualidades como Aketxe, que con un doblete antes del descanso marcó diferencias. Antes había empatado el exjugador universitario Castillo y acabó sentenciando Johan con el 3-1.

Para Sandroni no hay nada como la identidad. Con 8 yeclanos vestidos de corto y muchos más en las gradas haciéndose oír, los azulgranas fueron reivindicativos y nada complacientes por su cómoda clasificación. Puso presión y ritmo. El UCAM salía jugando, pero en la construcción tenía problemas por la intensidad del Yeclano. Aún no lo había resuelto cuando Gurdiel pudo centrar y Aketxe marcó con un poderoso cabezazo. Máximo goleador del equipo, ahora pesa más la ausencia de Segovia, actual titular, que sus goles.

El Yeclano no desconectó a pesar del 1-0. Y logró empatar gracias al juego directo. Serna golpeó en largo y la prolongación llegó a Castillo, que anuló la salida de Iricibar con una vaselina. Era un empate ideal para un equipo que sabe hacer incómodos los partidos. Aketxe quiso romper la igualada con un libre directo que Serna despejó con apuros. Finalmente lo consiguió con un penalti muy protestado. Además de la energía habitual, los de Sandroni se sentían perjudicados.

El enfado se dobló cuando en la segunda parte reclamaron un penalti en una jugada del mismo tipo. Se veía un Yeclano agresivo, con Renato ya en el campo. Buscaba la portería rival sin reservas y con algún lujo, como el taconazo de Castillo a Alayeto sin disparo final. En ese empuje faltaba el remate y Tonete, ya también en el campo, lo quiso poner sin el suficiente acierto.

El Yeclano había adelantado líneas y el UCAM tenía espacios para sentenciar al contragolpe. Anduvo en eso, pero también en ataques elaborados. Al final, rompiendo a la espalda, sentenció. Lo hizo Johan, definiendo en el mano a mano ante Iricibar. Ni así dejó de atacar el equipo de Sandroni, que acabó arriba. Alayeto comprobó los enormes reflejos de Iricibar y Tonete no pudo superar al portero con una vaselina. Ganó el UCAM a un Yeclano que nunca se sintió derrotado.

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