El derbi «GESA» se marcha al Altiplano con la victoria del Yeclano ante el Real Murcia

DAVID SORIA HERNÁNDEZ

Si alguien aún no sabía la razón por la que el Yeclano era el equipo revelación, poderoso como local e indigesto como visitante, los azulgranas ofrecieron una demostración perfecta de lo que son en una sala de exposiciones de primera como el Enrique Roca de Murcia. Trabaja mucho y muy bien. Se equivoca poco y desespera bastante. Pocas veces un gol en el 15’ fue tan decisivo. Siempre tuvo el partido a su favor. El Real Murcia concedió faltas hasta ser penalizado por Alayeto (0-1) y ya no supo cómo gobernar un duelo que le quedó de espaldas.

Fue un partido que se jugó siempre como quiso el Yeclano. Aprovecha muy bien el balón parado y el Murcia, que sufre ahí, no dejaba de hacer faltas. Camps remataba solo y más tarde Selfa se anticipaba. La superioridad en esas acciones se vio pronto, pero los granas ofrecieron una oportunidad más. Y ahí fue castigado. Lejárraga dejó muerto un balón tras un saque directo y Alayeto estaba en el lugar idóneo. El balón parado mandaba, y aunque Edu Luna no hizo el 1-0 justo antes por los reflejos de Serna, los de Adrián habían concedido demasiado.

El partido se ponía del peor modo para el Murcia. El Yeclano se juntó muy bien en su campo con dos líneas de cuatro y a los granas les costaba construir en posicional. Quizá nunca habían sido tan exigidos. Intentaban profundizar por fuera y rascar algún córner. Ahí sí transmitieron peligro. Chumbi peinó un saque de esquina de Armando y Antonio López cruzó demasiado otro córner del capitán. Por lo demás, los azulgranas seguían dominando su área y trabando el juego grana. Otro éxito fue desconectar a Josema, bien vigilado. Entre tanto trabajo defensivo, Alayeto casi aprovecha una pérdida de Manolo y Vaquero pudo probarse en un libre directo que se fue alto.

El Yeclano sabía defenderse y también iba a saber jugar a que no se jugara. Eso pasó en el segundo tiempo. Además, el Murcia seguía dando opciones a balón parado que aumentaban la sensación de fragilidad. Tampoco creaba ocasiones hasta que la tuvo Dorrio, pero despejó Serna. Llegó tras los dos primeros cambios de Adrián, buscando respuestas. Pero los de Sandroni paraban cualquier impulso que podría haber provocado las sustituciones. Incluso rozó otro gol cuando Lejárraga sacó de modo precipitado. La pelota regresó tan pronto como se había ido y Víctor Fenoll remató al palo. Hubo hasta un gol anulado.

El Murcia necesitaba continuidad y ritmo. Lo que le negaba el Yeclano sacando faltas y alargando cada pausa. Intentó apretar el equipo de Adrián, pero con prisas. Estaba impaciente y se frustraba como Andy, que fue amonestado por protestar. Manolo disparó en una buena posición, pero muy alto. Antonio López se iba al remate para sumarse a Toril y Melgar. Pero Iker Torre iba a desahogar los últimos minutos bajando balones y sacando alguna falta más. Para los locales fue un partido torcido de principio a fin. Armando fue expulsado tras recibir una segunda amarilla que antes pudo recibir Edu Luna y Dorrio no acertó en la última ocasión. No supo responder ante un Yeclano que se las sabe todas.

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