El Real Murcia sigue en el fondo tras la derrota ante el líder San Fernando (1-2)

David Soria Hernández

Estamos frente a un Real Murcia muy emocional. Un equipo al que le matan las dudas, pero que cuando se lo cree en una tortura para el rival que esté enfrente. Eso le pasó ante el San Fernando, errático en el primer tiempo y desatado en el segundo. El balance: 1-2 y tres derrotas en cuatro jornadas. Tendrá que controlar esas emociones para ser estable y, por tanto, competitivo. Mientras, el bagaje es inferior al potencial que tiene.

La primera parte no fue indulgente, con el 0-1 en el 46’. Al Murcia no le salió nada. Agresivo para defender arriba, el San Fernando le rompía su (desajustada) presión alta. Encontraba el pase para salir y desplegarse. Cogió la iniciativa. Hugo Rodríguez casi sorprende con una falta lateral y en un ataque rápido Perdomo, a golpe de quiebro, forzó un libre directo que él mismo sacó. Rozó el palo. Nadie en el Murcia estaba cómodo con el balón, tampoco un Lejárraga que falló en el inicio de juego. La pelota regalada la estrelló Ferrón en el larguero.

Raúl Palma dominaba el mediocampo, bien posicionado y jugando con sencillez y criterio. Dio un buen pase vertical para Toscano y Lejárraga tuvo que estirarse. Tampoco le dejó tranquilo un centro de Hugo Rodríguez que se fue cerrando. El San Fernando encogía al Murcia, que no encontraba caminos para crecer. Imprecisos y con malas decisiones, le faltaba agilidad y ritmo con el balón. Si la presión alta no había funcionado, tampoco soltó latigazos a la contra cuando replegaba por el dominio rival. Solo quedaba la chispa individual. Fueron dos: un disparo potente y desviado de Legaz y un chut colocado de Peque en una conducción a pie cambiado.

El peligro para el Murcia era la frustración, porque con dos buenas paradas de Lejárraga, ante Ferrón y Hugo, el resultado aún le consolaba. Pero ni eso. En el añadido, los cuatro atacantes del San Fernando se reunieron en una contra y del cónclave de calidad llegó el 0-1 de Perdomo. Sonaron pitos, también aplausos. Quedaba la segunda parte.

Y el San Fernando quiso seguir disfrutando en ese jardín que encontró en NC, pero el Murcia no le dejó. Sin nada que perder tampoco queda demasiado miedo. Desbordaba Iván Pérez y llegaba Álvaro, más profundo que nunca. Tiró Peque. Tiró Legaz. Era otro equipo, más suelto y muy vertical. Las llegadas eran constantes. En la mejor, Manolo rozó el poste con un zurdazo colocado. García Sanjuán se vio obligado a quitar a un atacante para meter a otro mediocampista, pero recuperó el control de la situación con el 0-2. En una contra tres contra tres, Ferrón habilitó a Hugo, que marcó con un derechazo que le dejó lesionado.

Adrián, sin diplomacias, lanzó al campo a Álex Melgar y a Meseguer. Y el delantero, debut en NC y primer gol con el primer equipo, se generó el 1-2 definiendo ante Gálvez. Fue adrenalina. Al minuto Chumbi remató al larguero. Se pidió penalti por una caída de Antonio López y Ferrón respondía. El partido estaba agitadísimo. Un ansioso Chumbi probó a Gálvez. De un tiro de Perdomo se pasaba a otro de Manolo. Los porteros dejaron todo como estaba. Parte del tiempo añadido lo disolvió el San Fernando en un córner. Para el resto al Murcia ya no le quedaban fuerzas tras el descontrol emocional.

Adrián Hernández

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