Fútbol Club Jumilla: El Vinicolismo continúa

Marian Montero 

Un equipo a medio hacer. Multitud de temas por resolver y una oficina vacía. Ni bolis. Eso fue lo que se encontró la estructura profesional de Li Xiang para arrancar temporada 2017-18. La lideraba Guillermo Fernández Romo, como director general. Con funciones de director deportivo incluidas, hasta las últimas cinco jornadas. Fue cuando tuvo que dar el salto de la oficina al césped para dirigir un banquillo meritorio de la salvación. Pero antes, pasaron muchas cosas.

Era la tercera temporada del club en Segunda División B y Romo llegaba a mediados de julio por medio del grupo inversor de ‘Steven’, nombre occidental del propietario chino que buscaba profesionalizar la entidad. Una entidad que ya dirigía de manera exclusiva y a la que se sumaba Pedro Asensio para ocuparse de la Secretaría Técnica. Se creaba el primer departamento de Comunicación en la historia del club. Se mantenía en el organigrama a Andrés Piqueras ‘Pirri’, responsable de la dirección técnica hasta ese momento y por el que Ángel Cuéllar comenzó a dirigir el banquillo. Y no fue un inicio malo del todo. Ni bueno tampoco. Ocho jornadas a base de derrotas y empates provocaron su salida. Lo relevaba José Francisco Grao ‘Pato’, que cogía el equipo a cinco puntos de la permanencia y lo llevaba fuera de descenso el 10 de febrero. La mejoría de los vinícolas era notable tras su llegada, pero se le complicaban los puestos de permanencia y era cesado tras un mes sin victorias.

A cinco jornadas del final Fernández Romo aceptaba la propuesta del grupo inversor de tomar el relevo en el banquillo. La de sacar el máximo rendimiento a un equipo que no confeccionó por completo de inicio, pero que si perfiló en invierno. En él, Neftalí, Robles, Fran Moreno y Manolo como eje vertebral. Con un Titi muy recuperado, y en la portería el joven Jaume Valens. Capaz de parar dos penaltis en La Condomina, sin temblar, el mismo día que perdían por una larga lesión de ligamentos a Manu Miquel, dueño del centro del campo.

Todos y cada uno, de la necesidad sacaron su mejor virtud. En el mejor de los casos, la salvación no llegaría hasta la última jornada de liga regular. Y así fue. Ante el Recreativo de Huelva con un gol de Chacopino en la segunda mitad. Era la cuarta victoria consecutiva después de un empate. Números frenéticos con los que materializaron trece de los quince puntos posibles en el mejor sprint soñado para la permanencia del vinicolismo en la Segunda División B.

La incertidumbre volvía a rondar con la pretemporada. Las noticias de salidas, como la de Fernández Romo, la de Neftalí y Fran Moreno, generaban dudas de la continuidad del proyecto tras la continuidad en la categoría. Y más tarde nacía un nuevo Jumilla. Más humilde. Con cambios como la reincorporación del jumillano Benito Abellán en calidad de vicepresidente y Pedro Asensio a cargo de la dirección técnica.  Una dirección técnica repartida con el Wolverhampton tras acordar la cesión de hasta ocho jugadores, propiedad del club profesional de la Premier League. En el banquillo, aceptaba el reto el técnico internacional Leonel Pontes. Él es quien, hasta en tres idiomas, maneja en la actualidad un vinicolismo en el que permanecen Manolo y Robles, y donde la grada espera la vuelta de Manu Miquel, ilusionada y fuera de los puestos de descenso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *