El Linense saca los colores al Real Murcia en Nueva Condomina (0-2)

David Soria Hernández

Fueron muchas semanas de tensión y estrés, fuera y dentro del campo. Los cuatro primeros quedaban demasiado lejos para un equipo que quería ser campeón. Primero se acercó, luego llegó, después aguantó y finalmente confirmó su presencia en la fase de ascenso. El alivio, por fin. Y la relajación. Se vio en los últimos tres partidos, justo los tres en los que el Real Murcia era matemáticamente equipo de ‘play-off’. Perdió ante el Betis Deportivo y ante el Lorca Deportiva, aunque ganó, Salmerón tuvo que hacer un cambio en la primera parte porque no le gustaba lo que veía. En casa llegó otra derrota, la segunda seguida. Fue ante la Balona (0-2), más interesada en la cita.

Y eso que el Real Murcia saltó con un once casi titular. Solo dos variantes destacaban: Carnicer y Xiscu. El equipo no apuntaba malas maneras en el inicio. Forniés atacaba, Carnicer participaba y Carlos Martínez engrasaba. Se combinaba bien y llegaban los primeros disparos, pero la primera gran ocasión fue de la Balona. Gonzalo remató al palo. Los siguientes tiros fueron otra vez del Murcia, y otra vez salieron fuera. No lograba someter, aunque tampoco sufría atrás tras aquel susto. Solo Stoichkov, ágil de movimientos, hacía daño.

La Balona, que presionaba en cada saque de puerta, apostaba más por el repliegue, con Salmerón pidiendo amplitud para contrarrestarlo. Eso sí, Sana saltó a la presión cuando Carnicer iniciaba una jugada y le robó la pelota. La pérdida fue crítica y Cuero no aprovechó un mano a mano con Biel Ribas. El Murcia solo pudo responder al borde del descanso, cuando Xiscu, con todo a favor, remató fuera un pase de Chrisantus en la mejor ocasión grana.

La segunda parte empezó con acercamientos del Murcia, con varios centros. Remates a puerta no, eso sí. Entonces Mateos, que se había retrasado tras la lesión de Molo en la primera parte, derribó a Cuero en el área. No falló Stoichkov, también certero cuando se anticipó al mismo Mateos en un balón muy largo. Su cabezazo bombeado superó a Biel. No fue la tarde del central, que entre ambos goles tuvo el empate dos veces. Ya había salido Elady para acompañar a un Chrisantus voluntarioso, pero que al venir a recibir la pelota desalojaba el área.

Con 0-2 no hubo rebelión. Biel sacó dos balones que iban a gol. Pasaban los minutos sin remates granas, y cuando llegó uno Chrisantus disparó fuera. Peor le fue a Elady, cuyo tiro salió por la banda. Un par de cabezazos sí pudieron recortar el marcador, pero el bagaje se quedó muy escaso. En los últimos minutos no se contaron ocasiones del Murcia, sino que se descontaron los cambios de la Balona. Así hasta el pitido final. Acabó la Liga. Ya es hora de ‘play-offs’. Por lo visto, mucho mejor así.

 

 

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